miércoles, 20 de abril de 2011

La mesa

A Luisa Trabazo,

la mejor cocinera del mundo

1



Acudimos
a sus orillas

a saciar una sed

más honda

que la sed misma



Aquí la nostalgia

encuentra

un puerto familiar

el alma

un diván propicio



Qué sería el hombre

sin esos imanes

que lo llaman

a sus riberas



Sin lo platos

llenos de recuerdos

sin las copas

llenas de risas

sin las bocas

llenas de luz

sin los juegos

llenos de esperanza



Qué seríamos




Almas a la deriva








2



El exiliado vuelve

a la mesa

al pan materno

a la silla patriarcal

a las cucharas ancestrales

a los platos de la juventud

al recinto de la memoria







2 comentarios:

Don Hanibal dijo...

mmmmm da ganas de platear jolke, laphin, brazuelo y empanada de lacayote

Guillermo-Augusto Ruiz dijo...

"Acudimos/ a sus orillas / a saciar una sed / más honda / que la sed misma"...